Julio se pierde otra noche



Julio se pusó el sombrero y salió a caminar. Eran eso de las once, la luna vestía de minifalda.


A Julio le gustaba usar sombreros de noche, sin saber bien porqué, sentía una complicidad con la noche por el mero hecho de ir con sombrero y sobretodo, sentía que era el vestuario exacto para la historia que dibujan la luces de faroles y esquinas.
En una plazoleta entre grillos y desierto Julio se detuvo. Se sentó de frente a la luna.

Anotador sonrisa birome. Decía mas o menos asi: "Ese extraño movimiento de mi cuerpo al compás de tu música, es más que sensibilidad sobre alguna nota perfectamente ubicada, es más que todos los mares. Esa dependencia de caminar lo indescriptible excede tanto a mis decisiones como a mi suficiencia y vos no necesitas decírmelo. No tiene sentido."

Julio garabateó un cielo sin mucho talento. Abajo continuó:

"Estuviste para egipcios para griegos para cruces, estuviste cada día, que ironía. Toda conjetura que yo haga va a ser tan absurda, tan vacía, tan circo de mal gusto... Desde el vamos y escribir en primera persona y los puntos suspensivos, que desagradable. Listen to me please, escuchame sí! date cuenta que no puedo gritar. Ni siquiera,(si quisiera), puedo darme al arte de gritarte los más obscenos insultos.
Que infantil, que mentira para chicos, que necesidad.

Ahí, diciendo que te llamás silencio, luz y silencio, me convencés de que haga lo que haga va ser tan insignificante como indispensable, putas palabras, pero es así, no hay otra combinación (al menos hoy), y yo sentado en una plaza y tu luz de luna de mentira me mira de frente, no de reojo como nena avergonzada, sino de frente, con la mirada clavada en mi incertidumbre, in in in, cada vez son más y más adentro.
Cada pieza de esta novela con nombres que dan asco y vos me miras la mirada y pareciera que brillás más por eso.

Entonces entre un gracias y un te odio, tengo que dejarme caer y ver la hora."


Julio miró su reloj y dibujo un cerocero con un prolijo ejemplar de esos con arena dentro de cada.

"Una X, un espejo de un cáliz, las raices del tiempo, lo que es arriba es abajo y la puta metafísica y ya escribí puta dos veces, tres. Por más que escriba mil palabras la luna seguirá brillando, eso me lo explica el reloj, sea la hora que sea, aunque camine toda la noche o me arrope en la marea.

O capaz no, y por eso estoy aca, preso conciente de la carcel de las puertas más abiertas, en el jugar por jugar, en la versión acustica de las palabras que nunca más voy a decir."

Julio regresó a su casa, perchero sombrero sobretodo, su cama su muerte sus sueños de vigilia. Fué una noché más, otra noche más. Julio sintió que era otra noche perdida, yo mismo escribiendo esto sentí lo mismo.

Pero que tal si todo se esconde en

Catársis positiva de una vida incompleta

estoy a cuatro segundos del velador
luz naranja

La noche y auriculares y esa sensación de necesitar pasar unas horas perdidas sintiendo en cada poro la importancia de perderlas.

A veces perder es encontrar. A veces las frases son un chiste de mal gusto, el absurdo más absurdo, y sin embargo, conforman una realidad tan simple, clara y a la vista, que la vida parece una mentira muy bien contada.

y nosotros seriamos letras, nuestros días un idioma. Mirás para atrás y no sabés que idioma hablas?

Somos dos. Somos miles.

Entonces... que lindo saber todos los idiomas. Ser por ejemplo un monje o una tortuga, un diente de león o un alfiler.

Y salgo de la vuelta de mis ojos y vuelvo, leo nombres, nombres de personas, de idiomas que se entrelazan con el mio y lo hacen más complejo y puro a la vez. Miro los relojes y el cielo que me dejan sentado en el rincón de un siglo, en el rincón de una habitación de espaldas a un velador y su luz naranja.

De pronto, pensando y sin pensar, aparecen las razones las hipótesis los laberintos. Aparecen con ellos las lecturas las obsesiones la necesidad de saber.

Dibujo el camino, el camino central, la columna vertebral. Sin embargo los colores y todo eso que puedo hacer con ellos. Y dibujo espejos y me meto dentro. Pinto relaciones y me sumerjo. Todo me parece maravilloso, hasta lo más atroz. Y muchas veces me quedo transpirado en un reflejo dudoso mirando la ruta perdida, solitaria de mi. A veces virgen, otras aburrida, prefiero inexplorada.

Soy tan culpable de mi contradicción como vos. Soy tan inconciente de mi situación como vos, aunque escriba mil certezas o me ahorque o te diga que te amo.

Los auris me retumban y un ataque de recordar y poner mil corcheas a velocidad máxima y era tan chico. Y eso me puso aca y saber lo que queda todavía por dibujar. Porque a mi idioma le faltan muchos retoques, hay un tiempo futuro sin verbos y una luz naranja prendida. Lo mejor va a ser duplicarme y llevar las pupilas de nuevo cama adentro, a la vuelta de los ojos y estirar la mano.
Un cable, un botón, Click.

una de la distancia







Que distintos son los significados que encuentro en la amarga existencia de la distancia. Amargas las palabras los kilómetros el cielo, pero lejos lejos el sol brilla por igual. Amarga la presencia que depende de mis ojos de mis huesos de mi carne, imposible y amarga la presencia acotada a un margen que es centro para ser rincón mañana. Amargo el sabor de esta miel de verano, un amargo increible y único y la distancia tan cerca, tan rugoso (diagonales!), tan difuso tan claro.
y abro los ojos... blanco.
y ahora que los cierro estás cerca y mañana será mañana para siempre y la distancia no existe cuando queremos.

Entonces los nuevos significados son dulces, no son claros pero no importa, que daría por perder desde ahora a la importancia y por un segundo sentir, como vos como yo como cuando amamos las líneas porque no queremos que existan, que cada átomo de tus ojos mire al cielo con los ojos de Whitman, que son esa amargura diciendo gracias por existir.

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Hoy no me hace falta darle vueltas a las plumas y a los símbolos y las historias de colores, porque son lo que son y con eso me basta.
Gracias

Julio encuentra una botella con un pergamino dentro

Yo creé un día el término pergamino. Creo que fué después que se me ocurrio la palabra botella. Claro que antes apareció dentro, ni hablar de la línea numérica.

El mundo de ideas es un mundo de palabras, de hecho Idea es una palabra.
Partiendo de esta afirmación yo entiendo y explico al mismo tiempo la relación entre ellas, y entre ellas y lo que representan. Puedo plantear por ejemplo, la utilización de la palabra palabra para describir a los vocablos conformados por secuencias de letras separados por espacios y/o signos de putuación y/o silencios y/o según sea el caso. Como ésta, infinitas (realmente es infinita la combinación) de representaciones, igual o peores o buenas, puedo ser o crear o recrear, pero al fin se convierten en absurdas desde el punto en que explican lo que son utilizandosé a sí mismas sin saber de donde vienen ni con la conciencia de eso, como nosotros desde algún punto, como las ideas quién sabe.
De la misma manera soy también todas las explicaciones que quiera dar, yo soy las ideas; la única diferencia es la capacidad de fundamentación y descripción que tenga para lograr una buena significación de la misma. Sin embargo en este punto es cuando yo mismo dejo algunos casilleros incompletos; el hecho de necesitar a la retórica para avanzar en el conocimiento hace que pueda plantear la duda total, en este caso, sobre todo lo que pueda afirmar o negar. Por ejemplo en el caso de las ideas, puedo inventar que una idea llega a, digamos, una mente y procesos químicos y neuronas y conocimientos y eureka la idea puede ser formulada, planteada y expresada por diversos medios. Puedo asegurar que la expresión siempre es posible con palabras y al que lo niegue le regalo las "con palabras no se puede explicarlo" y listo, al fin y al cabo se refiere al mismo inexplicable y es casi lo mismo que si encontrara la explicación justa, nunca podrá plasmarlo como lo ideaba y siempre sera un casi. El vacío erróneo en este contexto está, justamente, en que nunca podré expresar a esa idea exactamente igual, porque yo mismo soy "los iguales los exactos lo idéntico, a través de la palabra no existe. Yo estoy, al igual que la verdad, presos de las palabras, fundamentalmente en la palabra existir". Entonces entonces, es necesario el término "Infinito", noble y bendita secuencia ya utilizada en este texto que se da como resultado de total totalidad en un plano de desconocidas dimenciones pero escasos recursos, una palabra superlativa y a su vez tan ínfima, una buena idea, una contradicción; me dejará más cerca pero a su vez infinitamente lejos.

Mi sistema es por su parte inverosímil, reglado y con estructuras, diverso en idiomas (ver palabra idioma en diccionario amigo) y hasta en tonos, formas e instantes y segundos y lugares.

Un día inventé la palabra metáfora. Un gran problema, todo puede ser metáfora, todo es metáfora, todo es mucho menos que eso.

Como por arte de magia, como las ideas llegan a tu imaginación, obtuve el poder mágico de tangibilizar mis palabras, sí, un día yo mismo podré decirme yo desde las cuerdas vocales, mientras puedo hacer que vos digas vos, porque recibí la milagrosa capacidad de representar a cada palabra con materia y energía digamos para un francmasón cualquiera. La cuestión es que pude construir casas: sí, pude generar para casa una construcción con sus ventanas y sus puertas, con sus rincones y cielo rasos y todo eso que conocen y a su vez pude crear para hogar también tantas características (tan distintas) como Sus ventanas y Sus puertas, Sus rincones! y cielo raros y todo eso que tanto conocen y a su vez. Pude crear la diferencia esencial entre ellas, pude crear los paralelos sin forma.

Obviamente se entiende que antes tuve un arduo y complejo trabajo que hacer, porque antes que una casa obviamente yo necesitaba un ser humano, luego pensar, luego el fuego, luego luego. Eterno juego al que aprendí jugar sin tener el libro de instrucciones.
Cómo me divertí con algunas, ni hablar con experimentar.
Hoy ya no me divierto tanto, la bola de nieve no la puedo frenar y si tomamos esa sucia frase como literal puedo decir que ya me he salpicado de nieve los ojos. En fin.

Siempre tuve problemas en tres aspectos de alguna forma relacionados que voy a enumerar por comodidad y ejemplificar para mejor entendimiento:

1.Tiempo y Espacio: Un día en letras de un joven "la ironía ya no salta, está pegada en la planta de mis piés, a veces me pica y obvio lugar me rasco y me pica más, puta ironía".
Otro día un viejo dice que por culpa de la conjunción de un espejo y una enciclopedia me descubre a su manera, y hasta me pone nombre y lugar de nacimiento. Me crea, me concibe mi propio hijo, quién más que un mago de la ironía.
Ese "otro día" es pasado, pero el joven lo lee y lo hace real en su memoria un día cualquiera de 2010 haciendo que el texto no tenga tiempo, que el tiempo no tenga tiempo.
Un otro día el joven dice que el tiempo no pasa, que "el que pasa es él y a cada segundo", mientras mira una foto del viejo tomada en la misma habitación que se encuenta el joven diez años atrás, haciendo que el viejo no tenga espacio, que el espacio no tenga espacio.
No sé si identifiqué muy bien las palabras tiempo y espacio en el planeta, ni siquiera se exactamente que papel juegan aca.

2. La polaridad: principalmente la división de bien y mal es la conflictiva (luego se trata de polos constantes en un sistema justamente binario pero donde yo solo creo un extremo del paradigma en un tablero para dos, donde el número uno no existe pero ha sido inventado). En la estructura metafísica del universo creado, conformé palabras cargadas de información vibracional positivas y negativas que a su vez fueron creando a diversas materias, átomos, edificios, sensaciones, números, espumas; todo esto debía mantener un equilibrio en ambos planos. Sin embargo hay un visible desorden, de patrones repetitivos claros, en que se genera una supremacía negativa que desconfigura el proyecto y no encuentro el error. Pero no es posible que en el mundo entero se piense se diga se escriba la palabra problema tantas veces más que solución. Me está asustando la oscuridad reinante entre una fé cuestionable y las especulaciones.
A veces sospecho del ser humano, yo les di significados ellos se atribuyeron de tantas cosas, y escuche que la magia y escuche que los ritos, no sé, también confío en él o no me queda otra. Curiosa invención el personaje, es para otro capítulo.

3. La Llave: existen infinitas palabras y cada una es infinita. Existe por ejemplo la invisible silencio, existe también la inesperada sorpresa. En un primer momento creí que todas tenían un punto en común, y escribí en ideas: todas son imposibles. Sin embargo (y este sin embargo es prólogo del momento exacto en que renuncio a mi ideológico aposento a cambio de depositar mi esperanza en vos) descubrí que algunos seres encontraron una significación particular, única, ajena a mis posibilidades, encontraron una llave lejos de las letras y las lineas y las explicaciones para la mágica palabra Ser.
Desde el lejano lugar y extraña razón de ser seres humanos, algunos han encontrado una llave a un lugar que yo mismo no puedo ingresar y creo es el paso que me hará lejano a mi mismo, volver a cuando no conocía las letras. He creado miles de palabras para que hombres inventen y reciclen historias y religiones y teorías y la nada y de las más diversas formas, pero algunos, solo algunos han encontrado la puerta que yo necesito: Ser, realmente Ser.

Ya explícitas mis intenciones, me dispongo a despedirme para ser en un primer momento víctima y protagonista (como vos) de mi propio experimento, perder la memoria y nacer-milagro llorando de la panza de mi futura madre, con la esperanza de disfrutar de las palabras y alguna vez, tal vez, encontrar este texto.


Johannes Valentinus Andreä, Tlön, Uqbar. 2020
en este mundo de palabras, entre la costumbre y la excepción, existe la palabra metáfora.

con B

una voz está penetrando mis huesos
ahora mismo y no hay nada que hacer
me hiela, me hierve, la necesito...
y la noche también habla y ya son dos

no sé cuando aprendí a escuchar asi
con todo el cuerpo, con cada célula.
tampoco distingo si me hace bien
simplemente es inevitable como la noche

la voz es una particular voz de mujer
el pecho es el loco pecho de un hombre
todo se cristaliza se aturde, retumba
y son formas geométricas por dentro

signos símbolos llaves maestras
el tono exacto de instrospección
una palabra clara sin nombre, vacía
entre una voz y mi consentimiento

y la noche seguirá hablando con sus señales
la mujer me desgarra la piel sin conocerme
una llave triangular y las ganas y un cristal
y al fin, sin saberlo y a propósito, me poseé

esa voz y la noche y yo estoy como poseido
ido en una pose extraña en un ritual de domingo
en el momento exacto del quiebre, del salto
un precipicio un laberinto y digo basta

Basta!

gris, azul y violeta

-a noelia del mar

como si la guiara un lapiz sin lógica, paseaba una mariposa dibujando garabatos y se dirigía, de pronto, al más gris y lejano banco de la plazoleta.

"Todavía recuerdo ese primer instante. Sabés que soy de los que piensa que el olvido no existe, que justamente la palabra olvido es la puerta que guarda los miles de recuerdos que no llegan hasta que un aire un olor un comentario traiga uno al azar (o no), pero que están ahi, cada imagen cada momento como ese nítido y único primer instante."

la mariposa mueve las alas en el lugar, como llorando feliz la nostalgia de las mil historias de ese frío mastodonte de piedra

"Y yo que pensaba que todo estaba en su lugar, que disfrutaba de conformarme con lo que creía perfecto, yo en el instante justo antes del primer instante, antes de que llegaras. Y llegaste."

ahora retoma vuelo, como una loca y frenética y su vuelo y esa mancha violeta y azul que se mueve de aca para allá, esa mancha que parece regocijada, sorprendida por el mismo aire de hace un instante, ese mismo aire y la mariposa de aca para allá, loca y sorpendida.

"me acuerdo claramente que parecía que flotabas, no era normal (o lo que yo creía como normal; esa lejana normalidad) no era de este mundo; no era de mi mundo. Digamos que hoy reconstuyo mi ser incompleto con los restos de ese mundo, ese castillo de arena tan firme, de columnas y pilares de valores y aluminio, tan sólidos, tan de piedra y vos y tu viento lo dejaron en cenizas, cenizas de colores y vos flotabas."

entre los árboles se pierde y vuelve, siempre vuelve con su violeta y su azul girando entre hojas que se animan y vuelan intentano imitar a esa mancha imposible que ahora se pierde.

"Conocerte puso todos mis sentimientos en una enciclopedia. Sin saberlo tantos años signifiqué el vibrar de mi piel con palabras claras, de líneas y límites, de letras; pero vos, vos. No había palabras, no. Vos llegaste y flotabas y sin decirme nada me dijiste todo, porque vos sabías sentir, porque no te interesaba saberlo simplemente sabías, eras sentir."

aparece y se deja llevar. el viento la lleva y las copas indican el lugar donde ahora el violeta y el azul se tambalea, como luchando pero sin hacerlo, como dejandosé. el viento y la mariposa ying yang, los colores el aire y dejandosé.

"Pero cuando hablabas, como decirte, sin que supieras esas palabras eran uñas en mi espalda, ese juicio sutil, un angel de letras como lanzas y vos no sabías y yo sostenía mis parcas palabras y las tuyas en mi espalda."

un viento fuerte, un revoloteo no programado, un susto y la mancha se pierde volando bajo, a gran velocidad.

"Sin embargo esas uñas eran mías, esas uñas me despertaban y las cicatrices eran lecciones, mi punto de quiebre en que una parte de mi dejó de ser yo para quedarse de por vida en el nosotros, tan volatil tan al aire tan vos."

vuelve pero no, no puede. el viento la golpea y el mismo banco gris y lejano de la plazoleta sin moverse le pega en el pecho las antenas las alas y la mariposa y la mancha caen al mismo banco, frió y gris y las hojas también caen imitando el vuelo imposible de la mariposa casi muerta.

"Las cenizas ya eran de colores y de a poco con tus uñas sin rumbo se fueron transformando en acuarelas. Ese nuevo mundo sin nombre, mundo de agua, fué todo."

parece que se mueve, un esfuezo sobremariposa y la posición, esa posición haciendo arte de un banco frio de plaza como aceptando y agradeciendo su suerte. en un rincón, las alas desplegadas y una postal de plazoleta con el gris el violeta el azul y la muerte que llegará con las puertas abiertas.

"Y yo, claro, no tuve más remedio que amarte y crecer pero odiar a ese tercero; esa parte de mi que tomaba fuerzas cuando estaba con vos y que tanto me molestaba, que miraba atontado el color de tu andar y no me dejaba mostrarte lo mucho que aprendía; esa rabia esa barraera y entonces esa parte de mi también me odiaba pero era inevitable y me consumía en mi y de pronto ni siquiera veía los colores de tu andar y la acuarela se volvió cenizas y ellas arena y yo comenzé a ahogarme en los cimientos de mi antiguo mundo, mundo de agua a mundo de arenas y yo preso y culpable de un amor impar."

de pronto un instante último y la mariposa es mancha. otro viento la vuela, la tira, la escupe por el aire, un último vuelo, un gracias, los colores, una obra de arte y una caída, penosa, agresiva contra el suelo.

"Tan perdido en mis conflictos de alteregos, en mi inmadura relación con mis ganas que deje de verte, te desprecié, olvide todo lo aprendido y vos flotando cada vez más debil y yo que no te veía y no me daba cuenta de nada, mi pobre mariposa, tus uñas que caían, tus colores a pasteles a los blancos a la nada y yo discutiendo conmigo en rincones y vos al lado sin decirme nada, tan frágil, tan mariposa."

ya perdida de vista, seguramente en el polvo con sus colores embarrados hasta que el viento o hasta que la gente y desaparecer o colarse en la basura o un jardin y nacer, con otros colores con otros vientos.

"Ni siquiera tuviste la amabilidad de culparme, de llenarme los oídos a gritos de reclamo y repugnancia. Simplemente actuabas, me regalabas tu flotar y tus colores; y te fuiste en silencio, enseñandome de nuevo a sentir, a ser un miserable pobre diablo que no puede más que soñarte y despertar amargado y tu sonrisa.
Tu sonrisa blanca fragil y eterna a seis pasos bajo este frio cuadrado de piedra fría con tu nombre, de piedra fría y lejana y gris como uno de esos bancos de plazoleta en el que nos sentabamos y me enseñaste a contemplar ese extraño, perfecto y trágico vuelo de las mariposas."

el círculo que subyase sobre si mismo

_a Silvia Zappia

Para aquellos que no me conocen me presento como Sebastián Dativo, tengo veintitres años y una vida y cordura que podemos discutir como normal. Lo cierto es que dicha discución puede poner en riesgo esta normalidad, a partir de ciertos hechos (actos, hechizos, días) que se sucedieron en las últimas semanas.

-Hasta aca es una simple presentación de lo que, en mi vida personal, resulta ser un fantasmal y concreto pilar. Es de su decisión, estimado y seguramente escaso lector, la de seguir navegando por estas letras que seguramente no lo lleven a ningún sitio y se transformen en tiempo perdido. Ya advertidos, prosigo.-

Digamos tres de mayo de este año a eso de las diez. Una mañana desapercibida donde la tarea de ir a revisar el correo (el real, ese de buzones y facturas vencidas y sí, cartas) era la única e inusual responsabilidad. Cierta persona, digamos Hèlene, tenía que devolverme una película y puesto que pasaba por mi casa mientras yo dormía sin saber de la existencia del mundo, utilizaría al buzón como puente y cumplimiento.
Hasta aca todo era aceptable bajo las leyes de lo posible, hasta el mero hecho de que la película estaba ahí como mi amiga había prometido (promesa que cuestioné de casi imposible).

Sin embargo, el buzón tenía otra sorpresa para mi y aca es cuando comienza lo que creo incomprensible.

En el buzón había también un sobre de papel madera que llevaba claramente mi nombre como destinatario y, en su reverso, contenía una firma de un alterego|personaje|desdoblamiento que suelo utilizar para contar las cosas que me resultan tan reales que no me animo a firmar con mi nombre real. -Que ironía hablar de real y de nombres, no es la cuestión pero vale la reflexión.-
Lo cierto es que con una caligrafía que anulaba toda posibilidad de broma, el sobre afirmaba que estaba enviado, alguno lo sospechará, por el trastornado Julio C. Pollet.

Ya en mi habitación y con una ansiosa pero intrigada prolijidad, saqué del sobre una hoja A4 sin renglones pero con una aparente escritura catártica alineada perfectamente en un azul opaco.
En primera instancia no me sorprendí de leer ciertos vicios y manías lingüisticas que suelo cometer al escribir. El emisor era un personaje de mi invención(como yo creía hasta el tres de mayo) y sin duda era mi estilo en pos de desarrollo el que dictaba el texto. El hecho desorientador era simplemente que yo no había escrito eso; además, claro, esto se justificab por mi incompetente capacidad para escribir con tinta y más aún sin renglones.
Lamentablemete para mi salud mental esa primera instancia netamente de estructuras no sería la culpable de la raiz y profundidad de mi intriga.

A continuación transcribiré la carta de Julio tal cual llegó a mis manos. Sabrán entender la impersonalidad que le dan (más en este caso) las letras digitales al texto prolijamente nervioso.
Sin más, la carta textual:

"Digamos que son las dos de la mañana y no puedo dormir. Me levanto, apurado a la heladera y un vaso de agua helada me termina por desvelar. En ese instante fuera de tiempo se me ocurre porque sí la idea de revisar el correo (el real, ese de buzones y facturas vencidas y sí, cartas).
El buzón estaba ocupado y lo que allí encontré me llevó a un terreno nebuloso, puesto que el hecho parecía tan fuera de posibilidades reales que tenía que ser obra de los sueños, uno de esos en que nos sentimos tan despiertos.
Sin embargo yo estoy despierto, el resto de las cosas está en su lugar y creo estar conciente escribiendo esto. Quizá puedas ayudarme.
Sabrás Sebastián que no puedo confiar esto a otra persona, de hecho espero abrir los ojos por la mañana y saber mentira este lapso, pero quien soy yo para juzgar mentira, quien sos vos para hacerlo. En fin.
Son las tres menos veinte y luego de leer y releer la carta que dormía fresca en el buzón decidí escribirte (un poco en presente y otro en un pasado -entederás inmediato-) lo que me sucedió en los últimos cuarenta minutos. No distingo si te escribo para saber si sos lo suficientemente sensible para entender mi sorpresa o si lo hago por una fuerza superior como la que me llevó a revisar el correo. Pensar las razones me lleva a otra vía de preguntas que temo contestar y no lo haré, obviamente, en este momento.
La carta resultó ser de un parrafo y consta (las conté) de 56 palabras. La misma está firmada por un personaje llamado Mr. Svenson que (hasta ahora) creía irreal pero que colmó de obsesiones mis últimos meses, si supieses hasta que punto, si supieras lo que ahora está provocando. El hecho de que nadie sabe de mi fantasía con este imaginario, desecho totalmente la idea de una broma.
Te transcribo textual el parrafo: "Querido Julio, son las dos de la mañana y no puedo dormir. Creo sabes de mi tendencia al suicidio y sabes también, supongo, que necesito vomitar mis verdades en forma de palabras para evitarlo. Por esta razón es que quiero agradecerte hoy por salvarme la vida, gracias por ser el círculo que subyase sobre sí mismo."

Espero Sebastián que puedas ayudarme a resolver este acertijo, hay ciertas cuestiones que no entiendo, principalmente que nosé si estoy loco y yo mismo escribí esta carta o si existe un verdadero Mr. Svenson y sabe quien soy o simplemente si vos existís y esto no es un sueño.
Sin más, espero puedas entenderme.

Mis más afectuosos saludos, Julio C. Pollet."


Luego de leer esta carta automaticamente tres cuestiones que creo son la solución a las inquietudes de Julio, vinieron a mi mente:

uno_ las ya planteadas similitudes de estructura lingüística y vocabulario, en algunos casos hasta textual.

dos_ cuando llegué a la oración "La carta resultó ser de un parrafo y consta (las conté) de 56 palabras", me asustó la coincidencia obsesiva y casi relacionada a la criptología de las cantidades y las palabras, que yo también estaba contando las palabras de la carta de Julio. (la cifra obviamente desapareció producto de la sorpresa).

tres_ a eso, digamos, de las dos de la noche anterior en que encontré la carta tuve la necesidad de revisar el buzón del correo y fué tal lo disparatado de la ocurrencia que no recuerdo si lo hice o realmente esperé a la mañana siguiente o escribi yo mismo todo.

Pasaron exactamente veinticuatro días desde aquel sobre papel madera y con el correr del tiempo se vuelven cada vez más nublados los recuerdos.

Lo cierto, y es la principal razón del nacimiento de este texto, es que hace un rato, digamos a eso de las dos, recibí una carta de Mr. Svenson que me pide ayuda porque cree que un tal Julio C. Pollet está por suicidarse.

Ya son las cuatro cincuenta y repasar los hechos no me ayudó de mucho, quizá todo sea un sueño, quizá yo sea en realidad un nexo tangible entre dos personajes imaginarios o quizá yo sea el imaginario en una historia de personalidades multiples de Julio C. Pollet o Mr. Svenson o quién sabe.
La verdad es que tampoco me importa, simplemente porque mi documento afirma que mi nombre es Hèlene Mertrié y yo no tengo ningún problema psíquico ni mucho menos existencial, por lo que me apiado de tu salud querido Sebastián y espero que entiendas lo que hoy escribí para vos.

te escucho afuera esperando música

ya pesan las orejas pesa la mirada pesa la cabeza pesa pensar. pesa pensar. y no quedan más palabras que las que ya existen y las que faltan inventar y no queda nada más que esto y repetir una misma porquería para que claves una bandera en la punta del iceberg y en el momento en que no hay nada más que decir repito repetir porque nunca pero nunca nunca nunca, es suficiente:


tinta y bastidores

quiero inventar reflejos de roma en el espejo de tu sexo. mantener los ojos abiertos con las luces apagadas. como aquella vez.
las pupilas, los diafragmas y las paredes son plateas para los curiosos alados que aplauden con naturalidad.
el silencio como palacio y la suavidad de tus pieles como pista de aterrizaje, para los besos kamikases sólo en noches perdidas, completas desconocidas de la cama para tres. vos, yo y nosotros.

el aroma a despedida y el eclipse de las almas, el sinfin, la profecía y un mensaje en bastidores que en silencio decia: "Si caigo en la sobreactuada repetición de decirte todo lo que me provocas, es por el simple hecho de que fuiste siempre el nexo más eterno y terrenal que puede explicar una pequeña pieza de lo que siento, por lo que me es inevitable dibujarte en los momentos en que más en un cuento estoy. Sos la representación en carne y miel de mi amor a la literatura".

Después de la noche anterior: "La historia de la historia"

Mr. Svenson era la nueva obsesión de Julio.

Julio se levantó esa mañana resignando el dolor de la noche anterior. Preparó café y lo posó sobre el apoyabrazos izquierdo del sillón. en el derecho, un viejo revolver.

-El sillón y la biblioteca era lo único que había dejado Julio en su living. El domingo justo antes de la noche anterior, las mesas las sillas las flores, los portarretratos vacíos, los libros (menos uno) habían sido reubicados incomodamente en un container sobre la principal. Julio se regocijó esa tarde viendo a sus vecinos de rapiña jubilosos de encuentro y ahorro y mesas y sillas.-

El libro menos uno era anónimo, sin nombre y contaba las vivencias de un loco encerrado y casi suicida llamado Mr. Svenson. Este -joven viejo adolescente hombre medio... loco- personaje, escribía una carta cada mañana solo para cerrarla y pegarla en su cuarto. La otra mitad del día se ocupaba de tomar un sobre al azar y leerlo con la promesa de suicidarse a la noche o escribir una nueva carta al día siguiente.

El argumento, el personaje y la edición eran deplorables, enfermádamente deprimentes y encajaban exactos en la cabeza de Julio. Más aun desde la noche anterior.

Pero era mañana, de mañana, el café estaba bien el revolver ni hablaba y la primera carta decía:
30 de Junio de 1997
A Mr. Svenson
Introducción al ensayo sobre la historia de la historia

"Si cada ser encontrara la forma, las palabras exactas que permitan describir Su verdad, seguramente coincidiría con la de todos los seres (en esencia) ya que todos percibimos distinto el mismo inicio, la misma verdad, compartimos el mismo desorden. La historia está presa en la conciencia individual.
Entonces y pese a las palabras voy a dejar en claro que me entiendo como un universo paralelo, un infinito, una historia y memoria completa que camina, se relaciona e interactua con otras en el marco de lo inevitable.
Quizá la mente, quizá el resto, pero las fichas caen con una sensación y es la de sentir lo nuevo, presenciar al escenario siguiente en el mismo escenario: somos la falla necesaria, somos el virus, sentir nos convierte en responsables de nuestra propia necesidad de ser. Entonces el amor, entonces la nueva antigua arma, entonces el malo de una película pasada de moda para evolucionar y esperar al próximo desorden.
Cada componente toma un nuevo significado (hasta el significado como componente) y las casualidades absurdas toman ritmo ya que el destino no es más un orden hacia un fin sino que se transforma en la búsqueda, destino Es buscar, es camino con preguntas más allá de las respuestas, de incertidumbre, de resignación positiva, activa.
Que más da mil años, que más da un minuto, que más da cambiar la historia para que esto tenga sentido, despertar añorar negar sufrir brindar pagar mentir morir nacer, que más da. A veces menos es más.
El sentido mismo es que las cosas cambien, porque todo cambia, todo salvo el hecho de que todo cambia, salvo que siempre seremos el virus en una historia perfecta, siempre escribiré una carta para suicidarme de nuevo, para hacer de mi de vos y de todos, infinitos."
Mr. Svenson, 30 de Junio de 2010



Julio cerró el libro y el café. Puso el revolver en su sien -las muelas relajadas- y gatilló suavemente.

Esa fue la segunda noche consecutiva que Julio se suicidaría.

otoño

otro frío de nunca, otra vez.

La noche viste endiablada y están ardiendo los huesos, congeladas las mejillas.
ya sé- dijo Julio.
los pasos son apurados y no hay nada para hacer más que estar apurado. no espera ningún lugar, al fin y al cabo no importa. siempre estamos yendo.


Julio no llamaba la atención, el sonido de sus zapatos retumbaba a gran velocidad enfrentando a las bajas temperaturas. era uno de esos días en que no existe otra posibilidad que salir a caminar, en los que uno se encuentra enfrente de la vereda de los felices y la calle vacía es el único escenario posible, es el hilo más fino, sí, pero inevitable.
Julio escucho el susurro del vacío, nítidamente.
-qué es esa fuerza invisible que te golpea la cara?
una vez más la mirada perdida y los fantasmas despiertos.
-cuál es tu papel en este tablero de ajedrez?
a la vista parecía más una broma perversa, una lluvia asesina que filtraba la imagen de esa guerra de figuras geométricas.
esa ciudad era como todas y como ninguna, esa soledad que lo obligaba a no querer ver a nadie, de exponer la piel a lo más crudo, a probar un sentir paralizado en un punto crítico, a morir de nuevo para mentir mañana.
-morir y mentir. esta tarde a la mentira le falta valor y a la muerte le sobra maquillaje.


Julio se sentó en el banco de una plaza. una lapicera, un anotador y el puente, la fuga:

"Querida Helene: que más puedo que culparte. que más, si ya no queda nada.
dejaste poner tu nombre en un sillón y una corona, dejaste ser, y fuiste.
ese así tan tuyo, esa ruleta infinita, esa orden callada de enviarme hasta acá a desconfiar del viento y morirme de frío. de saberme sin caminos más que el de culparte de nuevo y decirte que quiero abrazarte hasta que desaparezcas".

Julio se levantó lento y retomo el camino. las cuadras se hicieron pasillo y nuevamente como una primera vez, el mar.
pararse de frente, la bufanda una bandera y dejarse ser lluvia.

ya sé- dijo Julio -pero no quiero jugar más

una mesa de café

esa guitarra era una gata en celo.
el quinto whiskie era una invitación de la casa y la mesa estaba justo donde debía estar.

Julio intentaba reacomodar los hechos. Había sabido dejarse llevar por un incomprensible camino de actos casuales en algo que parecía ser un terreno causal.
Comenzó pensando en su cama, en lo dificil que se hacía el sueño siempre un paso adelante y con tan pocas cosas que pensar. la incomodidad del colchón y el amanecer de la luna a la par, como un comienzo oscuro que no quería presentir.
Pues claro, eran pasadas las dos de la mañana, era martes y era el fin de un día muy largo. En seis horas debería sonar el despertador, el fastidio, la espuma de afeitar, el desayuno apurado, la bocina, la corbata y una nueva mañana. pero no.
la cama seguía incomoda y la luna ya estaba amanecida.
el sonido del teléfono, el descolgar, el silencio, la incertidumbre. las dos de la mañana y ponerse la bufanda y salir a caminar.

El café hubiese pasado desapercibido. pero no. la mujer y su vestido negro entró con apuro y Julio sin saber como entro hechizado. Un señor que dormía de día lo acompañó con su traje barato hasta la mesa para dos al lado de lo que parecía un escenario. la mesa estaba en penumbras y el whiskie era escocés. pero no.
De todas formas la mesa estaba bien, la guitarra parecía una gata en celo y la mujer de vestido negro estaba justo donde Julio podía verla, iluminada por una luz barata, con las piernas cruzadas y acompañada. Pero no.

Julio se sonrió. La mesa era para él y la mesa era para ella. El lugar parecía destinado y el tal James tocaba cada vez mejor, a la par de un whiskie que sabía cada vez mas rico y una imagen cada vez más fuera de si. Todo tan sincronisado que era cuestión de seguir dejandose llevar para terminar acostado con la mujer de vestido negro, que debería llamarse Elizabeth o Julieta o quien sabe pero que sin saberlo acabaría despertandose en la casa de un extraño. Peor no. Un extraño no.
Esa espalda el jamás la había visto, pero la conocía, el guitarrista enmarcaba la noche para ambos sin saberlo pero si.

Julio seguía pensando en los "porque" de la situación, desde su cama hasta la mesa y el whiskie invitado cuando se sucedió tan claramente lo que debía. El acompañante de la mujer de esa noche (la única mujer, tan única entre ese resto) caminó al baño permitiendo que Elizabeth o Julieta o quien sabe juegue a recorrer el salón con la mirada y se pose en Julio, a quién la sombra le pintaba medio rostro y la bufanda escocesa como el whiskie estaba prolijamente doblada sobre la mesa para dos.

y fué mirarse, y fué la incomodidad de la cama a las dos y la comodidad a las cinco. en tres horas en que desfilaron la noche el teléfono el silencio la luna la bufanda el vestido negro como la noche y la luna y el silencio y la guitarra como una gata en celo y una mujer como una gata como una noche y esa mesa para dos desde la que Julio no tubo más que mirar a los ojos a quien dijo ser Laura para decirle cuanto la conocía y cuanto quería conocerla, para que ambos salieran de un bar en el que un hombre nunca saldría del baño y un tal James seguíria citando a Ray y un señor que dormía de día reiría al verlos salir y sentirse participe de la noche. la noche. pero no.

Laura resultó ser más de lo que imaginaba y la cama era tan comoda y los labios rojos.

El despertador sonó previsible y Julio se despertó con el fastidio de siempre, sólo en la cama. Ni un rastro de la mujer de vestido negro, ni siquiera del whiskie ni del humo de la noche anterior.

Tan extrañas habían sido las horas pasadas que hasta comenzó a preocuparse por no saber reconocer entre sueño y realidad. Como unas horas de Dalí, en las que todo pudo haber pasado pero no. El teléfono había sonado realmente o fué el punto exacto de inicio de un sueño tan real que lamió la piel.

Cuando todo parecía una mañana de martes, cuando todo fué una nebulosa, Julio tomó la espuma de afeitar en la ventana espejo y al cerrar vió su cara cansada sonreirse jugando al figura fondo con unos siete números escritos en rouge rojo. pero sí.

despedida

_como te gusta verte tan autosuficiente, esa postura entre seguro y desaliñado.
siempre así, una sonrisa complaciente y esa mirada de estar pensando todo el tiempo. Que patético, mirate un segundo. ¿qué ves? ¿estás conforme?
seguramente lo estés. siempre soñaste con vestir esos zapatos, con esos viajes de negocios, con apagar esa voz que tanto molestaba.
mirá tu reloj, sí, son las once. el hotel no te gusta pero hay un bar de nivel a unas cuadras. ya sé.
dale, aspira un poco más que se está poniendo aburrido.
cuando me mirás así siento que ya no te queda nada, que ya sólo sos eso, esa piel, esos sentidos y ese traje. estás vacio amigo mio.
está será seguramente la última vez que nos veamos, ya me aburrí de tu silencio, de esa cara de arrogante que conoce todos los atajos. estás sólo, ni siquiera contás con vos mismo.
aspirá de nuevo, dale que es temprano.

_basta, me cansaste, callate de una vez.

_ahh, pero mirá vos. Sabes hablar ahora. que raro que te moleste y que sigas aca. me das asco, ya evadiste mil preguntas, evadiste las respuestas y sin embargo te sentís con el orgullo de quedarte a escuchar. que triste.

David gritó. un grito que nació desde muy adentro inundó el baño, como la extinción de una llama interna vomitando las paredes, agitando las manos.
Sin pensarlo arrojó la botella de champagne contra el espejo.

El reflejo no llegó a decir "hasta nunca"

dos meses en viena

Querida Hélène:
hace un instante sin querer comence a jugar con un lapiz. te lo transcribo:

aca estoy yo, mi mundo y mi universo. y sin embargo no estoy.

que puedo decir sentando en este rincón, en este eterno presente, único y constante no tiempo, terreno infinito del ahora, este ya mismo que me pellizca la planta de los pies y no me deja dormir.
desnudo y arropado por las mantas, hipnotizado en el chispeo del hogar.

¿qué me trajo aca?

seguramente ese juego macabro de la correspondencia. vos.
un plan perfectamente armado en el que la constancia de mis ganas luchan y se quiebran contra la ambigüedad de tus estados, ese logaritmo indescifrable, ese patrón imposible de deseo sin lógica.
esa, tu locura. y la mía tal vez también, en una absurda, cruel y pensada historia de desencuentro.
ahora que llego tan dentro, ahora que quema profundo y el frío es la única compañía no puedo hablarte. pues este rincón es lo más bajo que puedo caer.

el lugar al que quiero llegar es lejos del pensamiento. tenerte cerca me hace sentirlo, será por eso que en ocaciones no necesitamos hablar. será por eso que no quiero seguir escribiendo. que extraño, te extraño y el hogar, la manta y el frío me lo repiten a cada instante, en ese pasado que no fuimos, en ese presente de mañana en que seguiré aca, esperando que una carta se corresponda a esta para que este lápiz quiera seguir jugando.


Espero estes bien, un beso, Julio.-

lunes por la mañana

es tan intenso, tan real.


era una mañana del lunes. tal vez era cualquier otro día, pero la sensación de peso y seriedad con párpados vagos era la de un lunes de ruido y largo trabajo por delante.
tomó el dedo índice como bisturí y abrió su torso buscando aquello que lo inquietaba, que rebotaba por dentro y hacía temblar sus manos, algo así como un ácido invisible que corroía sus huesos y tal vez un poco más allá.
de pronto se sintió recuerdo, recuerdo de ganas, de cambio, de sueños y planes que nunca llegarían a ser, se vió parado en una ruta a medio camino de ningún lugar.
por momentos volvía a su escritorio, ingresaba correctamente los datos de los nuevos afiliados aprobechando esa versatilidad de poder vivir dos vidas al mismo tiempo. sin embargo esa sensación estaba ahí, y no se iría en toda la tarde, ni en la cena con amigos ni mucho menos en la cama vacía.
esa noche de lunes por la mañana se dejó caer en la cama pensando en su día, en su raro estado y en explicaciones que lo hagan volver.
el velador continuaba encendido cuando logró dormir y fué el único testigo del último sueño real, de esos que siempre quería soñar.
ahí estaban, tirados en el sillón mirando la postal de lagos y bosques tras el ventanal, el sexo, el desayuno intacto, Poe, la marihuana, las risas, la alfombra, de nuevo el sexo, whitman, el ventanal, el lago, ellos. todo se sentía pleno, fácil, natural.

despertó unos minutos antes que sonara el despertador. era miercoles y otra mañana de lunes.
se levantó de un raro humor, un dulzón por dentro de la noche en que vivió una vida perfecta y un amargo en la boca de saberse haciendo lo contrario.
el próximo vuelo al sur era a las 11 y el llamado por los parlantes sonó varias veces, casí logró percibirlo Ricardo desde su escritorio, momento exacto en que sin saberlo entendió que nunca tomaría ese vuelo, que nunca la soñaría de nuevo, pués fué más facil adaptarse a la queja de los conformistas, al sonido del teléfono, a la televisión y la imagen de esas felices vidas vacías. como la suya.

de pájaros, herramientas y cristal

me canse de viajar cuando me di cuenta que el lugar al que quería llegar
no existía ya o no existía aún.
pues pensé en el día en que no hayan más árboles ¿en qué se convertirán los pájaros?

y me sentí pájaro de árbol desaparecido o que nunca nació, vagando por aire infinito
en una jaula de cristal, persiguiendo lo imposible por el afán de perseguir.
así fué que construi mi lugar, al que quería llegar.
me di cuenta que tenía las herramientas desde antes de partir
pues la herramienta era yo y eras vos. y eran todos y era todo y era nada.
me sentí cansado y miré las huellas en el aire.
el viaje no había sido tiempo perdido pués nada se pierde y por lo tanto lo lo hacía ser inevitable y fundamental. causa y detonante de decirme a cada paso
que lo que salí a buscar estubo siempre bajo mi piel, y mi piel es consecuencia de viajes
y el viaje era busqueda y lugar.

la rueda sigue girando
y la veo pasar

entre azar y destino

que caso tiene deambular esta noche tan fría, esperando que un golpe de suerte me capture en movimiento a la mitad de estas vías, bajo la sombra del viento y haga que el viento mismo cambie al próximo día.

que caso tiene si tal vez ya lo decidí aquella otra noche, en ese pasado pasado, en esa mesa vacía, solo y conmigo era nada, y esa nada todo entendía. entendía que debía elegir al pasado que vendría, a ese lejos tan cerca, en ese adentro y su lejanía.

que caso tiene entonces querer alterar a la suerte, si entiendo al azar al destino como una bofetada al amor, como cerrar los ojos y verte, como una mínima reacción de una misma fuerza, una fuerza que volverá cuando muera la muerte.

Es el calor al frío, como el amor al odio, pués solo los separa una extrañá temperatura, entre esos dos extremos de lo mismo, entre un cuerdo y la locura, entre el horror y la poesía, entre el dulce abismo de la amarga amargura.

Así soy hoy, un esposo de las viudas, un amante de las lunas, la memoria del olvido. Un joven que vaga lento sabiendose el bien y el mal y el sentido más sentido, el actor principal de una obra infinita, de creadores invisibles, de secretos tan secretos que no hay letras que los describan.

Está noche, entre sensaciones y escepticismo es cuando llegué a saber lo que más quiero y eso es que quiero no saber más, pués información es lo que sobra a este ser universal que ya eligió antes de nacer lo que sería después, un cobarde con la valentía de animarse a deambular en la noche más fría sabiendo que hoy sentiría todo y que por la mañana nada sería.

la mirada de Julio

Julio era un solitario.
Pese a verse en compañía habitualmente, él se sabía un entendedor de la soledad. de disfrutar sus aristas y sus artistas en grandes períodos a solas.
podía notarse en la mirada, un ser ocúlto, tácito, que no era otro que él mismo en otra parte. siempre, a todo momento, una parte de sí estaba flotando, durmiendo o volando a la par en los sucios estantes de su nebulosa.
sus pares también lo sabían un ser un tanto extraño, de desaparecer sin avisar, de mirar detenidamente las cosas, de suspirar seguido.

sin embargo, Julio no se extrañaba de sus actitudes ni mucho menos cuestionaba su razón sin razones, esa de ser, naturalmente, un hábil entendedor de los vientos, fiel escucha del agradable sonido del silencio. El silencio. Dulce paradoja para Julio era el silencio, tan vacío y tan cargado era, para él, la mejor metáfora, el punto de inflección de las respuestas que no necesitan de palabras, el libro de los entendidos.

cada uno de sus allegados sentía curiosidad por el perder de la mirada de Julio, por sus ratos y manías. Ciertas veces se sorprendían a sí mismos, estando sólos en sus casas, pensativos y movilizados, casí pudiendo afirmar que sentían la presencia de Julio. Se sonreían y continuaban en silencio, disfrutando de la tranquilidad.

cierta tarde, el grupo de amigos coincidió en una charla de café con que más seguido disfrutaban de esos ratos de soledad, y se sorprendieron al coincidir también en que no se sentían sólos. Afirmaron extrañados que en esos instantes era como si una parte de Julio estaba ahí, con ellos, tan a su lado que no podían describir si era adentro de uno mismo o en todas partes, pero ahí, iluminando los paisajes más remotos con su mirada perdida, la mirada de Julio, un solitario.

tinta y bastidores

quiero inventar reflejos de roma en el espejo de tu sexo. mantener los ojos abiertos con las luces apagadas. como aquella vez.
las pupilas, los diafragmas y las paredes son plateas para los curiosos alados que aplauden con naturalidad.
el silencio como palacio y la suavidad de tus pieles como pista de aterrizaje, para los besos kamikases sólo en noches perdidas, completas desconocidas de la cama para tres. vos, yo y nosotros.

el aroma a despedida y el eclipse de las almas, el sinfin, la profecía y un mensaje en bastidores que en silencio decia: "Si caigo en la sobreactuada repetición de decirte todo lo que me provocas, es por el simple hecho de que fuiste siempre el nexo más eterno y terrenal que puede explicar una pequeña pieza de lo que siento, por lo que me es inevitable dibujarte en los momentos en que más en un cuento estoy. Sos la representación en carne y miel de mi amor a la literatura".

por un cuento inexplicable

entre ráfagas de arena
sobre pirámides invertidas,
fuegos, velos, sangre, cruces,
piel de biblia inadvertida,

sobre un grupo de rebeldes
las espadas y las rosas
sales, sueños, utopías
puas, verde, mariposas.


disfraces más que disfraces,
cuentos de mesias y aladinos
una broma de Cortazar
azar que arropa al destino

este mundo improvisado
de actorcitos principiantes
de santuario y sicodelia
con mendigos elegantes

en la tierra de conejos
Donnie Darko taciturno
habitando en la colina
en los anillos de saturno

santos, bufones y reyes
todos invirtiendo los roles
y un viejo crea universos
suspirando vientos, dividiendo soles

bola de nieve hacia el futuro
entre lineas superpuestas
tiempo eternametne estático
entre la calma y la tormenta



la cara oculta de la moneda que se apropia del lugar, que deshace lo imposible y garabatea sin parar, buscando el estilo, la pluma y el camino correcto, que transmita los legados con sus moños de colores, que dibuje los portales en la base de las montañas y así reivindicar lo que tantos.

despavimentando cielos
despabilando a tu otro ser
los silogismos minerales
que te impedirán caer

cada minotauro y laberinto
cada grito de agonía
centinelas del recinto,
donde esta vez, tal vez,
pueda silenciarte al oido
que veo con tanta nitidez la fantasía
por lo que estoy más seguro que nunca, que siempre jamás,
en la otra cara de la luna, en ese hombre invisible y en las páginas de los locos que invirtieron los signos para que llegue quien pueda explicar lo inexplicable.