los cuernos del alce (B)

oh cariño si vos supieras.
los días son tan días cariño, sólo se diferencian por algunos motivos y caras y condiciones climáticas. los días pasan y seguimos corriendo por ese espiral repetitivo de imaginación. una imaginación imaginada y sin embargo hay que estar pendiente de la comida que puede quemarse en cualquier momento.
sé que te pesan los días. sé que el peso se transforma y te trastorna por las noches. es algo que no quiere correrse de ahí y lentamente comienza a dormir tu lengua. será pronto una lengua inanimada que se sospecha con vida. una lengua que grita y besa. también pronuncia. pero hoy la lengua duerme. la lengua es dormida por algo que está ahí pero no está.
oh cariño si vos supieras.
es tanto empeño por anclar en la calma neutra, que es inevitable sacar nuevamente el taladro para imaginar volcanes y humanos y catástrofes en un armario.
la comida va a quemarse y no podés mover la boca. sin embargo las imágenes van envolviendo toda la habitación. hay un tigre en el ajuar cuadrillé, le tomé fotografías color sepia, oh cariño es tan bello. si pudieras imaginarlo. si pudieras hablar.
sé que lo hacés. sé que vos sos color sepia y sabés hablar con las manos empapadas de amor y sustancias celestes. dicen tanto tus manos aferradas a la frazada rosa viejo que lentamente se va cubriendo de grises y terrores rojos. oh cariño si pudieras verte. te enviaré fotografías.
y ese corazón, oh cariño. ese corazón tan siempre a punto de hervir o estallar como un rayo en el océano. ese corazón que conoce el miedo. que se parte por el miedo en la oscuridad, cuando una semilla negra crece como cuernos en la frente de un alce. casi lo escucho desde acá, retumbando alaridos huecos, arañando el silencio con gemidos helados y la comida desbordándose en la cocina.
es de noche y no llueve. siempre no llueve.
y vos cariño que seguís en la cama, temés que algo pase o peor aún, que eso no suceda nunca. porque sabés que eso nunca sucede y justamente eso es lo que hace temblar a tu corazón sepia de tantas historias. y lenguas que pronunciaban amor o informes sobre el clima. y nadie anticipó esta lluvia que tanto te perturba porque no llueve y es de noche y no podés escapar, oh cariño, de tu propio ser.

ya estás envuelta en mi voz muda y seca. tu alma en cautiverio solloza en una noche donde nada pasa.
sólo es cuestión de prender la luz y respirar profundo. apagar el fuego. beber agua fría. agua de heladera con imanes coloridos y los horarios de la semana. es necesario tocar el plástico, retomar esa relación con los objetos y formas que nos atan a este mundo. el único mundo que hacemos existir cuando corremos escapándonos del miedo. de eso que sabemos. pero no. pero no llueve.
los días siguen pasando cariño y no te disponés a abrir el clóset. dejé un recuerdo para vos, en un ajuar rosa viejo como tus frazadas. una fotografía. un taladro que romperá todo el espiral. un ajuar inanimado que te helará el corazón y te cortará la lengua.
oh cariño si vos supieras no saldrías de la cama.

5 comentarios:

  1. ¡HERMOSO!

    Besote grande, grande.
    Nina

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  2. Traeme un taladro por favor antes de que me quede muda nuevamente.
    La mudez metafísica.

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  3. Un texto que parece ir envolviendo al que lo lee, me gustó, si señor...
    Abrazos.
    HD

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