Los segundos martes

Ayer, lunes feriado, recibí otra carta de Mr. Svenson.
Textual transcribo:

Estimado:
Encontré en mi puerta un baúl de madera con apliques de bronce. Dentro tenía una carta y un ovillo sin puntas. El ovillo era de lana color azul, azul marino. En medio de sus nudos tenía enmarañado un pequeño papel que decía:
"Existen verbos tan importantes que me ayudaron a construir mi teoría más cierta: No existen verbos más importantes que otros".
La carta era una suerte de historia sin destinatario. La primera frase decía:
"Ayer, lunes feriado, recibí otra carta de Mr. Svenson".
Atentamente, vos.

Nuevamente esta carta me lleva a un puzzle circular de piezas ficticias: un baúl de madera, un ovillo sin extremos. El bronce azul, azul marino. Los verbos.
Comienzo a creer que el tal Mr. Svenson existe realmente, así en carne y hueso o en bronce o sin extremos. Pero existe, eso creo.
Entonces yo, otra pieza, otro ovillo buscando sus puntas en una carta sin destinatario. Yo soy el tácito destinatario, yo azul, yo en un baúl de madera.
Ahora recuerdo, un acertijo sin salida, el mar, yo era Mr. Svenson escribiendo una carta y tirándome al mar, azul, azul marino. Yo Mr. Svenson en un baúl de madera escribiendo una carta.

3 comentarios:

  1. pensar que un día fuiste carta fuiste color naranja y hoy estás acá en el baúl en el ovillo sin puntas azul mar ultramar y el acertijo es espiral y tiene punta y si tirás de esa punta se abre una tapa de baúl azul madera.



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  2. yo espero una carta azul...


    genio!
    mil besos*

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